Entre los seis y nueve meses, los bebés tienen un mayor control sobre sus manos y su día a día se convierte en una cascada de actividad. Ahora pueden asir dos objetos, uno en cada mano, pueden golpear uno contra otro, y llevárselos a la boca para explorarlos mejor. Pueden pulsar botones grandes, tirar y golpear objetos. Al final del noveno mes, los bebés pueden mover los dedos independientemente de las palmas, lo cual supone una mejora inmensa de su capacidad prensora; ahora pueden aprender mucho más al jugar y explorar sus juguetes.
A medida que los bebés aprenden a calcular distancias, extienden las manos más confiados para asir los objetos y se los llevan a la boca, mientras continúan estudiándolos con los dedos. La coordinación entre las manos es mucho mejor ahora, de modo que los bebés pueden pasar un juguete de una mano a otra, agarrar dos objetos, uno en cada mano, y golpear uno contra otro.
""Hacia el final del séptimo mes, o durante el octavo mes, los bebés pueden separar los dedos, lo que les permite asir objetos con más seguridad mediante la prensión palmar – con los dedos por un lado y el pulgar por otro.